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LOS CONTRATOS SE SUSCRIBEN PARA SER CUMPLIDOS

 

Metropolitano necesita urgente operación de salvataje

 

Esta vez el Metropolitano no hace noticia porque por fin se hayan adoptado las acciones destinadas a su fortalecimiento, sino más bien sobre el reclamo de las empresas concesionarias de la Línea 1 Chorrillos-Comas para que se les pague por dicha inacción, en estricto cumplimiento del contrato que las vincula con la Municipalidad Metropolitana de Lima. Han debilitado al Metropolitano el incumplimiento de los compromisos municipales de reubicar a las líneas de transporte urbano regular a por lo menos cuatro cuadras a ambos lados de la vía por donde discurren los buses de transporte masivo y la no ejecución de las obras de mejoramiento de las estaciones así como de los accesos a las mismas que mostraron insuficiencias al momento de entrar en funcionamiento el denominado Corredor Segregado de Alta Circulación (COSAC).

 

En lo que respecta a lo primero, hay que recordar que la administración Castañeda estableció en enero del 2010 que el plazo de vigencia de las autorizaciones de servicio… se encuentran condicionadas a la implementación de proyectos de transporte de carácter metropolitano, creados o por crearse…”. Por consiguiente al entrar en funcionamiento el Metropolitano las autorizaciones de las empresas de microbuses que utilizaban las vías adyacentes estaban vencidas, correspondiendo la reubicación de las mismas.  Lo que debió hacerse en el 100% de las vías adyacentes desde enero del 2011, solamente se avanzó el 15% en noviembre del año pasado que significa la Túpac Amaru, contribuyendo a que se genere menores ingresos para las empresas concesionarias del Metropolitano.

 

En lo que respecta a la no ejecución de obras de mejoramiento, hay que recordar que el Concejo Metropolitano aprobó en marzo que se ejecutara el gasto de S/. 53’176,961 con cargo al proyecto de inversión “2042905: Programa de Transporte Urbano de Lima Metropolitana (PTUL) Subsistema Norte Sur” para la ejecución de obras destinadas a mejorar las estaciones del Metropolitano así como a las vías de acceso a las mismas.

 

Conforme puede apreciarse en la pagina de Transparencia Económica del Ministerio de Economía y Finanzas respecto a la ejecución del gasto mensualizado de los S/. 53’176,961, solamente se gastaron de marzo a octubre S/. 16’797,271;  es decir en 8 meses se ejecutó el 32% del gasto. Con la finalidad de que la Alcaldía de Lima pudiera acreditar a fines del año 2011 una ejecución de gasto mayor a la real, se trasladaron fondos a EMAPE a fines de  noviembre y diciembre, -en forma similar a lo que se hizo con otros proyectos de inversión en similar estado de retraso-,  por los montos de S/. 10’727,331 y S/. 25’139,988, respectivamente. Los mismos montos aparecen como “Compromiso”, “Devengado” y “Girado”; es decir, como si se hubieran suscrito contratos para ejecución de obra, los contratistas hubieran presentado las liquidaciones de avance de obra y se les hubiera girado los cheques correspondientes, respectivamente, cuando en realidad lo que se hizo fue transferir el dinero de la Municipalidad a una de sus empresas.

 

En términos reales en el 2011 solamente se gastó el 32% de lo presupuestado, lo que ha originado que sigan los problemas de abarrotamiento de algunas de las estaciones, lo que hace que los usuarios iniciales vayan perdiendo interés en el uso del servicio del Metropolitano por la pérdida de tiempo en espera de acceso a los andenes de las estaciones. 

 

Las decisiones que no se tomaron a tiempo, han llevado  a los concesionarios a poner en marcha el arbitraje, que la legislación promotora de la inversión privada señala para estos casos. Es decir se ha tenido que ir más allá de lo que ya ocurrió el año pasado con la empresa de la Línea Amarilla. Recordemos que luego de algunos meses de predicar que el proyecto no iría, -como había sido una de las promesas de campaña de la entonces candidata Villarán-, ante la evidente amenaza del arbitraje tuvo que conversar con el concesionario y llegar a un acuerdo con este para cambiarle el nombre al proyecto por "Parque Rímac" y canjearle un plazo más largo de concesión por la incorporación de jardines a la ribera del río.

 

En los contratos de inversión privada, como es el caso del Metropolitano, el lucro cesante va más arriba de los 500 millones de dólares que la Municipalidad tendrá que pagar si el sistema colapsa. Esto le significaría a la ciudad consumir cinco años del total del presupuesto de inversiones de la comuna capitalina, como mínimo.

 

La operación salvataje que necesita el Metropolitano tiene recetas conocidas y solamente requiere de la decisión política de la alcaldesa Villarán. Por un lado, ordenarle a EMAPE que ejecute de una vez por todas las obras modificatorias de las estaciones que lo requieran, porque el dinero lo tienen en sus cuentas desde fines del año pasado. Por otro, emprender la tarea de ejecutar de una vez por todas la reubicación de las rutas de microbuses, cuya competencia está socavando día a día la estabilidad económica del Metropolitano. No ejecutar la operación salvataje ahora, significará seguir ampliando el monto de las subvenciones que deberán recibir los concesionarios mientras el servicio inevitablemente se debilita. Esto es inaceptable.

 

Marco Tulio Gutiérrez

Abogado Especialista en Derecho Municipal

Director del IPAM

 

 

 

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