Donación de arena para La Herradura debió ser aprobada por el Concejo Metropolitano

Comentario

De acuerdo a las declaraciones vertidas por el asesor técnico de la Alcaldesa de Lima, el arquitecto Augusto Ortiz de Zevallos, la arena que formó parte de la recientemente inaugurada obra de remodelación del Malecón de La Herradura y que desapareció por efecto de una marea alta hace dos días, fue donada por la empresa Odebrecht. El contexto de la declaración, es que por ser donación no habría causado ningún perjuicio económico a la comuna.

Un primer asunto es cómo se hace una obra. Allí hay responsabilidad de los funcionarios municipales que supervisaron la ejecución de la misma, pues es responsabilidad de toda entidad del Estado velar porque los materiales que se empleen sean de buena calidad y que los procedimientos técnicos utilizados sean los adecuados. El hecho que uno de los materiales de la obra sea donado, no exime de responsabilidad a la Municipalidad por el buen uso de ellos, pues nadie regala a la comuna para que ésta eche a perder lo donado, como ha ocurrido lamentablemente en este caso. Ha habido, pues, negligencia técnica en haber ejecutado la colocación de arena  sin haber considerado las corrientes marinas de la zona que han venido erosionando la playa desde hace ya algún tiempo.

Un segundo asunto está referido a las disposiciones legales que regulan los procedimientos que la administración pública debe ser seguir respecto a las donaciones. De acuerdo con la Ley Orgánica de Municipalidades, toda donación a una de estas corporaciones tiene que ser previamente aceptada por el Concejo Municipal. Por su parte, la Ley General del Sistema Nacional de Presupuesto establece que toda donación da lugar a que en el caso de las municipalidades el acuerdo de Concejo Municipal deba consignar “la fuente donante y el destino de estos fondos públicos”, y que en caso la donación sea superior a las 5 UIT, -es decir, que supere los 18 mil nuevos soles-,  el acuerdo debe ser publicado en el diario “El Peruano” y si es igual o menor al monto antes indicado, debe publicarse necesariamente en la página web de la entidad. Respecto a esta donación de arena, el gerente general de EMAPE ha señalado que fueron 5 mil metros cúbicos por un valor de 150 mil nuevos soles.

El procedimiento de aceptación de donaciones no es desconocido por las autoridades edilicias. Ha sido cumplido por actuales alcaldes distritales limeños, pues en lo que va de este año han publicado en El Peruano, los acuerdos de concejo aceptando donaciones para las municipalidades de Pueblo Libre, San Borja y San Martín de Porres. Tampoco es desconocido en la Municipalidad Metropolitana de Lima, pues desde hasta diciembre del año pasado, se han publicado en El Peruano los 34 acuerdos de Concejo Metropolitano aceptando donaciones.

La obligación de la señora Villarán en cumplimiento de sus responsabilidades funcionales como titular de la Alcaldía, era poner en conocimiento del Concejo Municipal la donación ofrecida o solicitada a una empresa, para que dicho órgano de gobierno la acepte  o la rechace conforme a la legislación vigente.  El artículo 377 del Código Penal señala que “el funcionario público que, ilegalmente, omite, rehusa o retarda algún acto de su cargo, será reprimido con pena privativa de libertad no mayor de dos años y con treinta a sesenta días-multa”. Por consiguiente, la señora Villarán será denunciada penalmente ante la Fiscalía de Turno, sea por cualquiera de los regidores del Concejo Metropolitano, cualquier vecino de Lima o inclusive por el Ministerio Público si esta entidad decide actuar  por iniciativa propia.

Por último, es interesante que la alcaldesa Villarán haya cambiado de opinión respecto a las donaciones que hace la empresa Odebrecht a la Ciudad de Lima. Cabe recordar que en junio de este año, con motivo de la donación del Cristo del Pacífico, al expresar su rechazo señaló que se trataba de “una copia de plástico del Cristo de Corcovado porque la trajo una empresa que gana muchísimo dinero en inversiones millonarias del país”(http://elcomercio.pe/lima/791332/noticia-villaran-castaneda-hubiese-dejado-post-it-diciendo-que-pondrian-cristo-plastico). No está mal que haya cambiado de opinión, pero lo que sí es censurable que ignore sus obligaciones como alcaldesa respecto a cómo debe manejarse el asunto de la aceptación de donaciones.

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